miércoles, 4 de abril de 2012

A mi hermana Conchi.

   En el firmamento ha nacido una nueva estrella.
   Nos ha dejado la mejor.
    e.p.d.
    2-abril-2012.

viernes, 23 de marzo de 2012

Editoriales; no es oro todo lo que venden.

No se si yo escojo mal mis libros o es que la novela actual, la que las editoriales te meten por los ojos, es una calamidad. En unas el tema es absurdo y a las cien paginas las tienes que dar de lado por ser insufribles, y que conste que yo leo hasta las anuncios del metro, otras veces parece que cuando ya estaba terminando la novela, al autor le han metido prisa, y la resuelve en tres frases o por el contrario el argumento parece que tiene ritmo, y luego el final es inadmisible, sin lógica, por mucho que pensemos que es una novela.
   
A parte de todas estas elucubraciones si quiero comentar que las novelas actuales me gustan y que admiro el talento de todo aquel que se pone a contar una historia y logra hilvanar más de tres frases seguidas que tengan sentido.

Últimamente he leído de Cristopher Moore  El Ángel Mas Tonto Del Mundo, una novela surrealista donde las haya en la que capítulo a capítulo vas admirándote de la imaginación del autor y no sabes si la novela te gusta o no, pero si tienes que reconocer que te divierte.

La ternura de los lobos de Stef Penney me ha parecido una novela interesante. Te metes perfectamente en la acción del relato, es una narración con personajes complejos en un ambiente duro. El asesinato de un hombre solitario, cazador de lobos para la venta de pieles, en un pueblecito de Canadá  y la desaparición de un chico de 16 años será la espoleta con la que dé comienzo la historia.

De Paul Auster he leído, Diario de invierno, novela biográfica, en la que nos va relatando a través de las distintas casas en las que a vivido las vicisitudes de su vida. Nunca sabías si estabas arriba o abajo pero ha sido una lectura interesante, mi primera novela de este autor.

Mi cuñada Pepa me ha dejado  La raíz rota de Arturo Barea, me ha desilusionado. Yo leí hace tiempo la trilogía La forja de un rebelde, novelas que no tienen nada que ver con este último relato.

A mi marido que le encanta la encuadernación y le faltaba, hace unos meses, material para poder encuadernar, nos fuimos a la cuesta Moyano para ver de comprar algún libro antiguo y recuperarlo. Compramos el volumen I de las obras completas de Vicente Blasco Ibáñez de la editorial Aguilar. Mi marido lo desarmó, lo limpio, volvió a armar y encuadernar en piel y después de un mes estaba el libro reluciente, como nuevo, pero más bonito. Yo he retomado la lectura de las obras que ya leí hace como cincuenta años ya que mi tío Antonio tenia las obras completas y me iba a su casa los domingos para poder leerlas pues no me las prestaba para llevarlas a mi casa. El las guardaba como oro en paño. Toda esta historia es para decir que he leído ya Cuentos Valencianos y En el país del Arte, (Italia), esta ultima narración me ha encantado, vas viajando con el autor y viendo lo que él ve.

Otro día continuaré relatando mis lecturas.



domingo, 4 de marzo de 2012

Baños de Fitero.

Ayer llegamos de una de las salidas programadas por la Asociación de Jubilados de <Caja Madrid> hoy Bankia, ¿que será eso?


Quiero agradecer a los compañeros todo el ingente trabajo que desarrollan para el beneficio de los que, sin mover un dedo, nos aprovechamos de las actividades de la asociación, viajes, ya sean largos o cortos, cenas, comidas, teatros y demás actos sociales. Todo ello programado con cariño y sin ánimo de lucro, lo que hoy en día es para destacar con grandes letras en carteles.

Baños de Fitero.
Nuestra última salida a sido a Baños de Fitero, balneario en el que sus aguas de propiedades minero-medicinales después de kilómetros bajo tierra emanan a la superficie a más de 50 grados.

Allí hemos convivido 112 compañeros en chándal en los desayunos, albornoz, zapatillas, bañador y gorro de baño, por los pasillos del balneario durante el día y luego de los baños, ya por las tardes, acicalados, en las tiendas y mercadillos que había por la zona. Antes de la cena nos enseñábamos lo que habíamos comprado por ver si nosotros lo habíamos conseguido mas barato en la tienda de al lado o si nos habíamos quedado con el último par de zapatos a precio de ganga.
Catedral de Tarazona.

En estos establecimientos preparados para  "tomar las aguas" si el entorno es monumental, el mismo balneario programa excursiones con guías especializados que te enseñan sus maravillas. Hemos visitado el Monasterio  de Fitero. La Catedral  Santa María de la Huerta de Tarazona así como su ayuntamiento y barrio judío con sus casas colgadas. La Catedral y la plaza de los Fueros, y sus tiendas en Tudela. Las iglesias de Cintruenigo y Alfaro.

 Tampoco suelen faltar animadores que en las noches te entretienen hasta la hora de ir a descansar, pues se cena pronto. Hay baile con mucha marcha y hasta te invitaban a copita. Campeonatos de cartas, bingo, se organizan verdaderas timbas a precio de balneario, campeonato de rana etc. etc. 

En este viaje hemos tenido la suerte de que uno de nuestros compañeros fuera pianista y otros supieran cantar, lo que un grupo grande de personas estuvimos deleitándonos por las noches con veladas musicales  de gran calidad. 

Somos un grupo de gente con suerte, tenemos amigos a los que siempre te puedes acercar para echar una parrafadita, te contarán un chiste o una pena pero siempre nos acogerán y los acogeremos con mucho cariño. Ha sido un viaje estupendo aunque vengamos como los garbanzos, hartos de agua.

Un beso a todos.
 

domingo, 1 de enero de 2012

Deseos de felicidad.

 Ya tenemos a nuestras espaldas doce años de este siglo XXI.
Según dicen sera un año crudo para el mundo y especialmente para España. Deseo que podamos pasarlo con una sonrisa, que nuestras familias y amigos no se vean muy afectados con la crisis y que a pesar de todo seamos capaces de subsistir, hasta que todo pase, con un poquito de alegría.

Feliz 2012. 

domingo, 18 de diciembre de 2011

Letrilla de la Virgen Maria esperando la Navidad. - Gerardo Diego.(1896-1987)

 A todas las personas que entran en este blog, las deseo una Feliz Navidad.
A mi sobrina Sonia y a las mujeres que traigan al mundo por primera vez un niño las dedico este poema navideño.

     Letrilla de la Virgen María esperando la Navidad.

      Cuando venga, ¡ay!, yo no sé
con qué le envolveré yo,
     con que.

     ¡Ay! dímelo tu, la luna,
cuando en tus brazos de hechizo
tomas al roble macizo
y lo acunas en tu cuna.
Dímelo, que no lo sé,

con qué lo tocaré yo,
     con qué.

    ¡ Ay! dímelo tu, la brisa,
que con tus besos tan leves
la hoja más alta remueves,
peinas la pluma más lisa.
Dímelo y no lo diré,

con qué le besaré yo,
     con qué

     Y ahora que me acordaba.
ángel del Señor, de Ti,
dímelo, pues recibí
tu mensaje: "He aquí la esclava".
Sí, dímelo por tu fe,

Con qué lo abrazaré yo,
     con qué.

     O dímelo tú, si no,
si es que lo sabes, José,
y yo te obedeceré,
que soy una niña yo,
con que manos le tendré,

que no se me rompa no,
     con qué.

domingo, 4 de diciembre de 2011

El mercadillo de Torrijos ahora Conde de Peñalver.

  Parece que estoy viéndome en mi niñez, cierro los ojos y puedo sentir el frío de las calles madrileñas en los días previos a la Navidad, pero los chicos no teníamos frío. Deseábamos que llegaran estas fechas, no teníamos colegio y siempre había un poco de manga ancha en las casas, podíamos ir a dar un paseo y encontrar a los amigos que hasta ahora con la rutina del colegio nos veíamos poco. En aquel tiempo no teníamos teléfono, ni falta que nos hacia, eramos una gran panda, nos reuníamos los chicos de tres portales como por telepatía, y allí estábamos todos para celebrar que eran días de Navidad.

 Mi familia vivía en una buena calle del barrio de Salamanca, con grandes iglesias,  hermosas tiendas a las que acudían  las gentes de compras, había varias zapaterías, cosa que me ha llamado siempre la atención, un gran almacén de paños, tanto para confección de trajes como de ropas para la casa, mercerías, ferretería, café, pastelería, juguetería, papelerías, farmacias, ultramarinos, carbonería, pescaderías, pollerías. Muy cerquita un gran mercado que conservaba el antiguo nombre de la calle principal, Mercado de Torrijos, más un  largo etcétera de tiendas que hoy no recuerdo. Quiero decir con ello que vivía en una calle con gran animación, todos o casi todos los vecinos del barrio por hache o por be, pasaban  para hacer sus compras por mi calle.

Puesto navideño de panderetas. 1945
Lo que quiero contar es como disfrutáramos los   chicos en esos días navideños. En nuestro barrio ponían un mercadillo en la calle Conde de Peñalver desde Goya a D. Ramón de la Cruz, cuatro manzanas, tanto en los números pares como los impares. Allí si que disfrutábamos mirando toda suerte de mercancías. Paseábamos una y otra vez la calle. Mirábamos los puestos de juguetes, los de las figurillas del belén, los de bisutería barata con buena iluminación que hacia relucir los cristalillos de la joyas, los puestos de pipas y chufas, los de mazapanes, los de polvorones, en otros puestos había panderetas de madera y badana, zambombas con papel de seda recubriendo el bote al que iba sujeta la caña. Nunca se me olvidará el puestecillo que tenia allí un indio,de la India, vestido de indio con turbante, que vendía perfumes, era un personaje que nos llamaba la atención, y más pensando que decían que era hijo de un marajá y de una mujer española, lo mirábamos todos con extrañeza y el nos asustaba con un ¡oh!. No había muchos extranjeros en España y menos en mi calle.

Fueron tiempos muy importantes para todos, nos acostumbramos a compartir lo poco que teníamos, tanto chicos como chicas jugábamos juntos, a las chapas, al clavo, al rescate, bueno los chicos no querían jugar con nosotras si sacábamos los recortables, pero ellos tenían los cromos, jugábamos al diábolo a ver quien lo lanzaba más alto, saltábamos a la comba a dubles que nosotras les ganábamos, pero ellos lo hacían en el salto de altura. Llamábamos a los timbres de los portales para hacer rabiar a los porteros. Atendíamos a nuestros hermanos más pequeños, los cuidábamos y les ensenábamos a jugar a nuestros juegos.

Teníamos que ir al cole y más tarde al llegar a casa hacer deberes, ayudar a nuestra madre con la limpieza, los recados, que si pan, que si leche, que si bajes a por chocolate para la merienda o a la mercería de Conchita a por una bobina de hilo, bajabas refunfuñando pero antes de cerrar la puerta de tu casa ya se te había olvidado el enfado.

 Aquellos años los recordaremos siempre en estas fechas, y especialmente a todos los familiares que hemos perdido que nos ayudaron a que fuéramos tan felices, pero también por la alegría que nos da lo conseguido con nuestro propio esfuerzo, gracias a que ellos nos enseñaron lo importante de la vida.

domingo, 18 de septiembre de 2011

La nieta del señor Linh.

Esta novela, que me recomendaron mucho, me ha dejado pensativa, el relato es un poco equivoco. La percepción que se tiene de la novela durante su lectura nunca jamas te llevaría a un final que fuera a ser el que es. Cuando terminas de leer te quedas un poco descolocada, pese a los guiños que durante el relato te hace el autor.

Nuestro protagonista, el señor Linh huye de una guerra que ha acabado con su familia y con su aldea. La estela del barco es lo único que le une ya a su tierra. La guerra le ha robado todo menos un bebé, "la nieta del señor Linh", a la que él llama Sang Diu, es todo lo que posee, eso y una maleta atada con una cuerda que contiene una foto, un saquito con arena de su aldea y ropas usadas.

Sus recuerdos están en una canción que cantaban sus antepasados y que transmitían de generación en generación las mujeres en forma de nana para dormir a los bebés y que el canta a Sang Diu, Es su forma de agarrarse a la vida, a su pasado.

El señor Linh cuida a su bebé, lo mantiene abrazado, lo pasea por las calles.

Sentado en un banco frente al parque le encuentra el señor Bark, un hombre robusto y afable cuya mujer ha fallecido recientemente, un hombre solitario como él, al que escucha hablar sin entender nada de su verborrea pues tienen diferentes idiomas. Cada cual contará su vida, sus alegrías y sus penas.

 El hombre solitario del banco le enseñará el puerto por donde llegó en barco el señor Linh, el parque donde la mujer de Bark trabajaba en un tiovivo, el bar donde tomar una copita los días heladores, y así poco a poco su amistad se hace cada día más profunda sin necesidad de palabras entendibles.

El libro es un canto a la amistad, a la necesidad que todos tenemos de una compañía, de una mano en el hombro, de una sonrisa, de una palabra amable.


Titulo: La nieta de señor Linh.
Titulo original: La petite fille de Monsieur Linh.
Autor: Philippe Claudel.
Editorial: Salamandra.